“Galileo concebía que Dios ha escrito lo que tiene que decirnos, su Revelación, en dos libros, el libro de la Escritura y el libro de la naturaleza. En uno, escrito con letras y signos hebreos y griegos, nos dice el mensaje sobrenatural; en el otro, escrito con signos matemáticos, nos comunica si mensaje natural, es decir, nos escribe cómo es el mundo. De idéntica manera que quien no sepa hebreo y griego no puede descifrar el libro de la Revelación, quien desconozca las matemáticas tampoco puede descifrar el libro de la naturaleza, pues este ha sido escrito en un lenguaje matemático.”

Alfonso Pérez de Laborda, Filosofía de la ciencia: una introducción (2002)